Son muchas las personas que de uno u otro modo nos han ayudado en la planificación de este viaje. Algunas de ellas lo han hecho pasivamente, simplemente prestándonos su atención una y otra vez, dosificando su paciencia ante nuestros continuos comentarios sobre algún aspecto del viaje. A todos ellos les agradecemos el habernos aguantado.

Por otro lado están los que o bien materialmente, o bien con acertados consejos, han impulsado diversos aspectos del proyecto. Espero poder recordar a todos en la siguiente lista y no dejarme a nadie en el tintero.

Creo que el primero que debe aparecer por justicia en esta lista es Álvaro, la persona que nos consiguió en Alemania la máquina en la que vamos a movernos por el mundo, que desde el primer momento se entusiasmó con nuestro viaje y que continúa ayudándonos en muchos aspectos. Y ahora empezamos con la lista de agradecimientos:

A Marcelo y Luisa, otros dos viajeros "en activo", que en la actualidad andan por algún lugar del mundo, por respondernos a todas nuestras dudas, a Laura por sus sabios consejos sobre cómo llevar una vida práctica y confortable sobre ruedas ya que ella tiene experiencia en el asunto.

A Carlos el farmacéutico por elaborarnos y prepararnos el botiquín para el viaje para que no nos pongamos "malitos" por esas tierras inhóspitas. Alos dos hermanos del taller SEYMA de la Calle Segovia, por instalarnos el convertidor de corriente y darnos también interesantes consejos.

A Enrique Jr. por ayudarnos en todo el aspecto informático tan bien como él lo hace. A Marco Polo como padre espiritual y pionero en esto de los viajes. Ala gente del centro de vacunación internacional, por atendernos concienzudamente. A nuestro practicante en Pontones, Rafael, por darnos los pinchazos (que no son pocos), que evitarán contratiempos inoportunos.

A mis padres y a los de Silvia por muchas, muchas cosas, incontables y muchas de ellas también indefinibles. A mi padre en concreto por estar aprendiendo como un titán internet para poder comunicarnos durante el viaje. A José Antonio por sus puntuales masajes que aunque a veces nos hacen polvo luego nos dejan muy relajadillos. A María y Ricardo por su invitación a Gmail (aún ni sabemos como usaremos esa cuenta de correo tan inmensa) y por habernos donado altruistamente una agenda electrónica que seguro será muy útil durante el viaje.

A Adolfo, también conocido como moon o nadie, aunque certifico que es alguien (y vaya alguien), por habernos ayudado para pillar la idea de cómo se hace esta web pero sobre todo por ser uno de los más firmes candidatos para venirnos a visitar durante el periplo. A Manu por la ropa militar, jersey, camiseta, chupa, etc...., que está siendo muy bien usada. A Rafilla y al señor Pascual por proporcionarnos la cámara digital y múltiples kits de la misma, así como unos prismáticos muy guapos, que ya nos han permitido ver unos buitres en Burgos (ya caerá más vino y más queso Rafa).

A los compañeros de trabajo de Silvia por toda la ropa y artilugios de montaña. A Sergio (el mejor coordinador) por darme tanto cuartelillo en el trabajo y por conseguirme material informático a muy buen precio, y por la invitación a su boda. A Juanto por abastecernos de aceite de oliva del bueno por una larga temporada. A la gente de Cobra4x4 por echarnos varios cables en todo lo referente a mejorar la furgoneta.

A mis compañeros por la chupa tan guapa que me pillaron y por las risas (y sufrimientos) que hemos pasado durante el 2004. Al Paquito por intentar, (ha debido de ser frustrante para él) transmitirme sus conocimientos en Photoshop, pero es que el programa tiene telita.

A la princesa Ana por contar nuestra aventura a Pun y pasarla a una tira cómica, que por supuesto, tendrá su espacio de privilegio aquí. A Jorge por la tarjeta de televisión, con la que se amasarán miles de programas de televisión y noticiarios extranjeros que probablemente nunca serán vistos (¡¡cuando aprenderemos a focalizar!!). A Juanqui por conseguirnos un dueño para Tigre. A Vampi por ayudarnos para elegir la ropa de montaña más adecuada, aunque no nos ha hecho un logo el muy perro, pero bueno, se lo perdono por que curra mucho.

A los eficientes mecánicos de Volkswagen en Karlsruhe, Alemania, que nos arreglaron enseguida nuestra pertrecha nevera.

 

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