En esta magnífica ciudad se dan cita los mejores artesanos y artistas de Tailandia, es, sin duda alguna, el mejor lugar para comprar regalos, la variedad es mayor que en Bangkok y los precios mucho mejores, eso sí hay que regatear duro. A mitad de camino entre el río y la ciudad vieja, en la calle Chan Klan, todas las noches se instala un mercado orientado 100% para turistas, puede llegar a ser agobiante, lo mejor es hacer una paradita en alguna de las cervecerías colocadas estratégicamente en los cruces principales. Esta es la zona más turística de Chiang Mai y te sentirás uno más en sus calles, no hay que olvidarse de regatear, aquí comienzan con tres o cuatro veces el precio final.

Para unas compras más agradables hay que intentar pasar un domingo en la ciudad, todos los domingos la arteria principal de la ciudad vieja, Ratchadamnoen, se abarrota de tenderetes y puestos con todo tipo de artículos, hilera que acaba en la puerta de la ciudadela, Tha Phae, donde la plaza se llena de sombrillas gigantes de colores que protegen del sol a cientos de vendedores. Este momento no sólo es el mejor para hacer las compras también lo es para probar la comida callejera, dentro de cada wat se instalan puestos de comida, hay para todos los gustos, ¡hazte un hueco en una mesa a ras del suelo y dedícate a probar las delicias tailandesas¡ Ese día las calles se inundan de artistas, grupos de travestis se disfrazan y ofrecen su espectáculo a los caminantes, niñas de las tribus de las montañas y orquestas de ciegos tratan de sacarse un dinero con su música y sus canciones. Como colofón no hay que irse sin ascender ya de noche la escalera que lleva a lo alto de la muralla, desde allí se obtiene una magnífica panorámica del mercado.

Chiang Mai también es famosa por los masajes, el domingo puedes disfrutar de masaje de pies o cuerpo por dos euros la hora en cualquier rincón del centro, en el otro extremo se hallan los spas y centros de masaje, el precio es diferente (unos 9 euros la hora) pero el trato también lo es. Una de las noches Yosko y Laura nos obsequiaron con uno de estos masajes en un centro donde habían estado ellos el día anterior; una chicas nos hicieron pasar hasta una salita donde las masajistas nos lavaron y secaron los pies, después nos hicieron pasar a la sala de masajes donde nos sirvieron té verde frío y nos dieron unos pijamas para que estuviéramos más cómodos, al acabar no ofrecieron otro té y unas galletas. Quizás el masaje no fue mejor que otros pero pagas lo que pagas y realmente es muy agradable. Este es el mejor lugar de Tailandia para aprender a dar masajes, hay varios centros de enseñanza, los precios son muy buenos y la ciudad ofrece la tranquilidad que le falta a Bangkok.

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