![]() |
| |
La costa oriental de la Malasia peninsular se extiende desde la frontera con Tailandia hasta la ciudad de Johor Bharu, vecina de Singapur, en ella se encuentran algunas de las mejores playas del país y a escasos kilómetros islas e islotes que forman parte de distintos Parques Naturales por su biodiversidad.
Una de las playas más concurridas del norte es la playa de Irama, en la provincia de Kelantan, a menos de treinta kilómetros de Kota Bharu, es una larguísima playa de arena con instalaciones (chiringuitos, baños y duchas) donde es fácil aparcar bajo las coníferas junto al mar. La tarde que llegamos allí estaba muy animada, era domingo y muchas familias aprovechaban el día libre para darse un paseo por la playa e incluso un baño. Poco a poco la gente se fue marchando y pasamos una noche muy tranquila allí.
El lunes condujimos temprano hasta Kuala Besut, desde donde se cogen los ferries para las maravillosas Islas Perhentian, a donde nos dirigiríamos al día siguiente (ver crónica sobre las islas), ese día lo pasaríamos en otro playón, en un aislado y solitario pinar dos kilómetros al sur de Kuala Besut. Tras nuestra visita a las citadas islas seguimos rumbo hacia el sur, nuestra primera parada nos llevaría a Marang, punto de partida para la isla de Kapas, según dicen otro paraíso del snorkel que no visitamos, las ofertas eran bastante caras y aún teníamos muy reciente la experiencia en Perhentian. Paseando por el pueblo dimos con el rústico puerto o embarcadero, una lengua de agua penetraba tierra adentro y junto a ella los pescadores realizaban sus labores arreglando aparejos y barcas.
Nada más nos retenía allí y, siguiendo las indicaciones de la guía, nos fuimos tierra adentro hasta el pueblo de Kampung Jenang, no entendíamos muy bien cómo este lugar aparecía en nuestra guía, no porque no fuera interesante sino porque parecía de difícil acceso si no tienes tu propio vehículo y no hay nada concreto que visitar allí, es tan sólo un sencillo pueblo con viviendas típicas malayas (casonas de madera elevadas un metro sobre el suelo, en las que no se usan clavos) donde sus gentes hacen sus vidas como en cualquier otro lugar del país.

