Mapa de China
 

Es la primera vez en nuestra vida que viajamos en un autobús-litera, el trayecto nos llevará de Shenzhen hasta Yangshuo en un viaje de once horas, en vez de nueve como nos habían anunciado. El autobús se compone de tres filas en dos niveles, en cada fila habrá cinco o seis camas, es decir pueden viajar unas 30-35 personas; no es tan incómodo como parece en un primer momento y está muy limpio, cada cama tiene su almohada y su edredón y nos dieron una botella de agua. Los frenazos del conductor y los pitidos impiden que descansemos bien, a las 2 de la mañana el autobús hace una parada técnica que se prolonga más de la cuenta por una avería. Así Rafa tiene la ocasión de descubrir los baños comunitarios, en el caso de los hombres un espacio abierto, sin separaciones, todo el mundo se ve, ya sea para hacer necesidades menores o mayores, la intimidad en China brilla por su ausencia; en el caso de las mujeres suele haber una separación, aunque a veces la pared no supera el medio metro, lo peor no es eso, sino el hecho de evacuar en una zanja común no suficientemente profunda que en muchos casos está inundada y rebosante, lo más asqueroso que he visto en mi vida, repugnante.

Ya está amaneciendo, algunos hostales abren sus puertas para enseñarnos las habitaciones, finalmente nos quedamos en una por 7 euros, en el Lisa's Café. Dormimos un par de horas y bajamos a desayunar a la terraza de la cafetería comprobando su céntrica ubicación en la calle más turística del pueblo, conocida como Western Street. Un primer paseo nos lleva hasta el río, el famoso río Li, allí mismo, en la otra orilla un puñado de pináculos nos anuncian lo que vamos a ver en esta bella región del planeta, un paisaje único, sacado de un libro de Tolkien o Lovecraft. Las gentes del lugar están muy atareadas montando lo que parece un mercadillo que, en temporada alta, es instalado a diario en esta margen del río, en él venden principalmente artesanía, la más variada e interesante que veíamos en mucho tiempo.

Nuestros pasos nos llevan esta vez al meollo de Yangshuo, la ciudad han, allí una chica nos convence para hacer un crucero en barco por el río esa misma tarde y ver la puesta de sol, la excursión nos cuesta 50 yuanes, unos 5 euros, sólo incluye el crucero, tenemos que pagarnos el autobús ida y vuelta hasta el pueblo de Xingping. Quedamos en vernos a las tres de la tarde, hasta esa hora nos dará tiempo a comer y echarnos una necesaria siesta.

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