Mapa de China
 

Pasaríamos cinco días en Pekín por lo que tendríamos tiempo de sobra para visitar los multiples lugares históricos de la ciudad y alrededores, incluida una porción de la Gran Muralla China. Una de las primeras mañanas iríamos andando hacia la Ciudad Prohibida, anexa a la Plaza de Tian´anmen, caminando en esta ciudad uno se percata rápidamente de lo inabarcable que resulta, las avenidas son anchísimas y las manzanas son enormes. Pekín es una ciudad enorme (la superficie de todo su municipio iguala la superficie de Bélgica), ante este panorama descubrimos los taxis, que resultarían imprescindibles y bastante económicos. Al llegar a uno de los grandes accesos a la ciudad prohíbida observamos las hordas de gente que tenemos delante, al entrar comprobamos que está abarrotado, el rojo domina todos los jardines, pasillos y pabellones de la ciudad, se nota la profunda limpieza de cara que está sufriendo, sin duda motivada por las inminentes olimpiadas del 2008. Desde luego todo el complejo es enorme y se necesitaría de un día entero para visitar todo, cada pabellón dispone de una zona abierta, los tejados típicos de la arquitectura china dan una sombra que todos buscamos con afán.

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Detalle de decoración en los techos y pasillos de la Ciudad Prohibida
La estatua de un león custudiando una entrada a uno de los pabellones en la Ciudad Prohibida

Hay largos pasillos que comunican los distintos lugares del complejo, un rojo chillón pero agradable continua siendo el protagonista, también encontramos en nuestro camino muchos relieves y estatuas de bronce que representan distintos animales míticos en la cultura china, leones, garzas, tortugas, dragones o fenix son algunos de ellos. En los pabellones se exponen mobiliarios, armas y demás objetos usados por los distinguidos habitantes de la ciudad. Nosotros entramos a la ciudad por los Jardines Imperiales, con rocas, árboles y distintos pabellones, luego entraríamos de lleno a toda el ala oeste, donde se encontraban las residencias de los reyes, entre ellas la de la reina Cixi, para después entrar en la Sala del Cultivo Mental, decorada con bonitos relieve de dragones, después vendría la Sala de la Armonía Preservada, donde destaca la calzada imperial de mármol de 250 toneladas, tallada con dragones y nubes y por la que el emperador era transportado en su palanquín hasta la Sala de los Banquetes, tras ella la Sala de la Armonía Intermedia, previa a la enorme Sala de Audencia Imperial, que podía albergar a 100.000 personas. Nuestra visita acabó en la Sala de la Armonía Suprema, con preciosas balaustradas y puentes de marmol. Ya en el exterior nos pusimos al cobijo de los árboles en los Jardines de Zhongshian, que nos brinadaban unas bonitas vistas de toda la muralla exterior y el canal que rodea a la Ciudad Prohibida.