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Queríamos llegar a Estambul unos días antes de que llegaran María José y Sara; el jueves 8 por la tarde llegábamos a la gran ciudad. Hacía más de cuatro años que la habíamos conocido, y sentíamos hacia ella una admiración especial.
La entrada fue triunfal, nos metimos de lleno en el tráfico más denso que habíamos visto nunca. Había vehículos por todas partes, de todos los tipos, yo me agobié enseguida, menos mal que era Rafa el que conducía. Aparcamos en una gran avenida cerca de la universidad, un sitio que seguro estaba prohibido, pero estaba lleno de coches, así que nos arriesgamos. Emprendimos el camino hacia Sultanahmet, el barrio donde se hallan Aya Sofía y Sultanahmet Camii (la Mezquita Azul), reconocíamos cada rincón.
Esos días los pasamos paseando por la ciudad y pensando en el plan a seguir cuando llegaran las chicas. Dormir en una ciudad como ésta en una furgoneta no es tarea fácil, en todos los sitios medianamente céntricos donde está permitido aparcar hay que pagar por ello, y al tratarse de este tipo de vehículos se aprovechan pidiendo precios excesivos. Hay dos campings a las afueras, cerca del aeropuerto, pero no los encontramos y además el plan no nos apetecía mucho. Al final encontramos un lugar tranquilo detrás del barrio de Sultanahmet donde sí podíamos aparcar y allí dormimos Rafa y yo tres noches. Decidimos que al volver del aeropuerto aparcaríamos allí por si dormíamos las tres en la furgoneta alguna noche.
El domingo por la mañana nos fuimos de la ciudad, dirección al aeropuerto. Pasamos la tarde en una zona de picnic plagada de estambuleños haciendo barbacoas. A las once de la noche aún estaba lleno de gente comiendo y bebiendo sobre las mantas de cuadros. Nos fuimos a Florya, un barrio residencial a dos kilómetros del aeropuerto. Nos hallábamos en otro mundo, parecía que estábamos en la Colonia del Viso, las casas eran chalets de lujo con vigilancia 24 h, los coches que se veían pasar también definían la clase social que moraba en esas viviendas. Aparcamos en una calle y allí dormimos. Por la mañana hicimos un poco de tiempo antes de ir al aeropuerto.

