![]() |
| |
Empezábamos a sentir hambre y la necesidad de obtener liras turcas se hizo acuciante, ya que no dejábamos de ver puestos de kebabs apetitosos por todas partes, y ¡¡¡a menos de un euro!!!
Lo encontramos a escasos doscientos metros de la mezquita vieja, cambiamos cincuenta dolares, que es lo que teníamos más a mano, nos dieron sesenta y seis millones de liras (66 YTL). Fuimos a la zona de los kebabs y escogimos el que mejor pinta tenía, lo acompañamos con un vaso de Ayran (yogur líquido ligeramente salado), todo por unos 3,5 YTL, unos dos euros.
Ya con el estómago saciado seguimos paseando. Nos acercamos a la entrada del caravansaray, construido en 1550, transformado ahora en hotel. Pudimos observar un poco el interior del patio principal.
Como teníamos 'mono' de Estambul, no le dedicamos más tiempo a la ciudad. Regresamos a la furgoneta, no sin antes dar un par de vueltas para encontrarla en las estrechas callejuelas medio desiertas. En una de esas calles se nos acercó en moto un chaval de unos veinte años, primero le dio la mano a Rafa, luego a mi, luego me besó la mano (lo que a Rafa le pareció muy cortés), y luego me besó en la cara (Rafa se ponía un poco tenso); ahí yo me separé y Rafa hizo un aspaviento para que lo dejara. Según Rafa iba a intentar darme un beso en la boca, lo cual yo no habría aceptado, pero nunca lo sabremos. Al cabo de unos minutos volvió a pasar con la moto e intentó darle la mano a Rafa de nuevo, se negó a dársela. Una tercera vez pasó a nuestro lado, esta vez sin acercarse. Fue una situación un tanto incómoda, que a día de hoy no se ha vuelto a repetir en este país de gentes amables y educadas.
Al final encontramos la furgoneta en su sitio, nos subimos y tomamos rumbo a Estambul, que nos esperaba impaciente.



Fecha: 5 de Octubre de 2005
Lugar: Kusadasi - Turquía