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Al regresar al vehículo vimos a unos chavales revoloteando alrededor, no nos hizo mucha gracia, aún teníamos reciente el incidente de Konya. Nos subimos y enseguida empezaron a pedir dinero: 'money, money', ¡quién les enseñará la cantinela! Uno fue muy hábil y me abrió la puerta para sisar lo que su pequeña mano alcanzara, se tuvo que conformar con una pelotita de goma. No era muy buen augurio de lo que íbamos a encontrar en el país, pero el augurio se equivocó y no volvimos a tener ningún otro contratiempo.
Los alemanes que conocimos en Siria nos habían comentado que en Jerasa se podía dormir en el parking del Centro de Visitantes. Allí nos dirigimos y al acercarnos un chico nos invitó a entrar. La mercedes verde estaba allí aparcada, ellos habían cruzado la frontera esa mañana. A la media hora de llegar se acercaron dos policías, pertenecían a la Policía Turística que se dedica a velar por la seguridad de los visitantes. Nos tomaron los datos y nos recomendaron dormir siempre en zonas seguras: campings (que no encontramos ninguno) o junto a comisarías de la Policía Turística, así lo hicimos en numerosas ocasiones.
A la mañana siguiente cambiamos algo de dinero para poder entrar a visitar el lugar. Resultó ser un sitio increible, es, junto a Efeso, el lugar mejor conservado que hemos visitado. Podías imaginarte a las gentes y a los carros circulando por las calles y la plaza oval. Visitamos sus dos teatros, recorrimos el hipódromo, el Cardo y la calle columnada del norte, los templos de Zeus y Artemisa, la catedral; una verdadera joya arqueológica. Hay un pequeño museo junto al Cardo, su entrada está incluida en el ticket de 5 JD que se adquiere junto a las tiendas de recuerdos, cerca del Arco de Adriano.
Sin más demora nos fuimos hacia Amman, a unos cuarenta o cincuenta kilómetros. No nos apetecía visitarlo en ese momento pero como teníamos tanto tiempo habíamos pensado acercarnos al Ministerio de Turismo a pedir información sobre todos los lugares de interés del país, sobre campings y algunas cosas más. Nos llevó un rato llegar hasta la rotonda 3ª donde se encuentra el Ministerio; Amman (la antigua Filadelfia romana) está construida sobre siete colinas, y el trazado se compone de grandes avenidas y rotondas, algunas de ellas numeradas, todo esto hace bastante fácil la conducción.

