Nos quedamos a mitad de camino y pasamos la noche junto a un restaurante de carretera donde cenamos, primeramente estábamos solos pero por la mañana amanecimos con un montón de camiones que también habían pernoctado allí.

Antes de visitar la ciudad queríamos quitarnos de en medio el trámite de poner una matrícula temporal, preguntamos a la policía, tal y como nos habían dicho en la frontera, y sin darnos cuenta nos vimos conduciendo por las circunvalaciones con la ayuda de Kemal. Primero nos dirigimos a unas oficinas centrales, pero nos dijeron que allí no era, y la segunda vez fuímos a las afueras de la ciudad, poco metros antes de llegar nos despedimos del soldado de 24 años que tanto nos había ayudado. El sitio en el que nos encontrábamos debía ser algo parecido a la DGT en España, pero aquello era un caos de ventanillas y salas con colas descontroladas y mucha gente. Rafa salió solo a hacer los trámites, menos mal que un chico se apiadó de él y uno de los encargados nos tomó los datos rápidamente. La gente salía por la puerta con las placas en la mano, nosotros esperábamos poder hacer lo mismo brevemente, pero nos equivocamos, el jefe dijo que no, que en Tabriz no podían darnos la matrícula, y así se pusieron todos a discutir y a pasarse los papeles el uno al otro: unos nos decían que fuésemos a Urumía (capital de la provincia de Azerbayán Oeste), otros que a Ardabil (capital de la provincia de mismo nombre), otro chico dijo que el papel que teníamos nos daba carta blanca para todo el mes, y la idea más general era la de que fuéramos a Teherán.

Index crónicas de Oriente Medio
Afsaneh (significa sueño)
Ir a fotos de la crónica
Sigue
Volver
Volver a Oriente Medio

Visto lo visto decidimos no hacer nada de nada, y ver en la frontera con Pakistán qué nos dicen, al fin y al cabo en la frontera con Turquía nos remitieron a Tabriz y allí nos dieron largas, tenemos todas las excusas, incluida la del idioma, seguro que como mucho nos toca pagar una multa de pocos riales...inshallah.

Ya era tarde y el hambre hacía mella en nuestro humor. Aparcamos en el centro, junto a los exiguos restos de la fortaleza Arg-e Tabriz, y desde allí caminando hasta el barrio del Bazar. La Oficina de Turismo se encuentra en la segunda planta de un edificio junto al bazar, pensamos que estaría cerrada pero subimos por si acaso, tuvimos suerte, un chico que no hablaba nada de inglés nos recibió con una gran sonrisa, nos dio algunos panfletos y, cuando le preguntamos por un camping, realizó una llamada tras lo cual Rafa se vio hablando en español con un funcionario de turismo. El hombre muy amable nos dio varias indicaciones y nos dijo que existía un camping pero sólo abría en verano, comentó que podíamos dormir en cualquier sitio con el coche, que Irán es un país muy seguro.