Volver a Europa

 

Comienzo a escribir esta crónica al calor de la chimenea del comedor del refugio Spilios Agapitos, a 2100 metros. Acabo de terminar un chocolate caliente y estoy con las chanclas puestas, ya que no se permite andar por el interior con calzado. Aún así no he entrado en calor. Fuera las nubes lo cubren todo, ni siquiera al subir hemos podido ver el paisaje. En cierto modo mejor así, si mejora el tiempo la sorpresa será mayor mientras subimos al Myticas, la cumbre de Grecia, con 2918 metros.

Ayer por la mañana llegamos a Litochoro, a 300 metros sobre el nivel del mar. Este pueblo sirve como trampolín hacía el Parque Nacional del Olimpo. Se puede comprar comida y coger información sobre la zona en alguna de las asociaciones de montaña. Desde aquí se toma una carretera estrecha durante unos 18 kilómetros hasta llegar a Prionia, un aparcamiento con un bar desde donde empiezan muchas de las rutas del Olimpo. El último tramo esta sin asfaltar. Aquí pasamos la noche.

Por la mañana nos levantamos temprano, teniamos mucho que andar. Mi primera pretensión era subir en el día al Myticas y luego bajar y dormir en el refugio. A medida que ibamos subiendo tal idea se fue transformando en una ilusión. El sendero esta muy bien señalizado, con bandas rojas y blancas, es imposible perderse. La primera parte del camino es un bosque de hayas, más adelante se convierte en uno de pinos, rodeado de enormes moles de piedra. Es un camino con muchas curvas, casi siempre en cuesta arriba y en ocasiones bastante duro, no obstante el desnivel desde Prionia hasta el refugio es de 1000 metros y hasta el Myticas de 1800. Mientras subíamos encontramos varios carteles que indicaban la presencia de Belladona, una planta venenosa. Finalmente tras dos horas y media llegamos al refugio, que estaba bastante concurrido. Ese día se celebraba el maratón del Olimpo, donde se corre desde más arriba del refugio hasta Prionia. La zona de control de la carrera estaba en el refugio. Dejamos las pesadas mochilas y comimos algo, era obvio que no ibamos a seguir hasta el pico, así que decidimos quedarnos. La noche cuesta 10 € o si decides poner la tienda te cuesta 4,20 € por persona.

Ir a fotos de la crónica
Index crónicas de Europa
Sigue
Refugio
Bosque de Hayas