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Fecha: 22 de Junio de 2006
Lugar: Camping Islamabad
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Justo enfrente de nosotros, casi rompiéndonos el cuello, observamos el Hon Pass, quizá el lugar más atractivo de este trekking, se encuentra a más de 4350 metros de altura, por lo que llegar hasta el supone otros 1100 metros de un desnivel que en ocasiones te obliga a usar las manos y que en los últimos cien metros se hace muy duro, eso si, la recompensa es notable, desde el paso se ve todo el valle de Hunza, incluido el Rakaposhi, el Golden Peak y el Diran, así como el Lady Finger a tiro de piedra. El hombre de la cafetería nos dice que los caminantes suelen pasar noche en Ultar Meadow, para al día siguiente subir al Hon Pass, pero yo me veo con fuerzas y tras un descanso me pongo a subir, nuestro plan era volver a Karimabad ese mismo día. En un principio voy bastante bien, aunque no puedo avanzar muy deprisa por el desnivel, voy zigzagueando, así me resulta mas cómodo, aunque avance mas despacio. A la hora de ir andando supero mi particular record de altura del Teide, 3718 metros, pero aún me queda mucho para llegar al objetivo. El Gps recibe una señal muy limpia, casi sin margen de error, el día es muy claro, aunque ya empiezan a aparecer las sombras en las montañas, señal de que el día va acabando. Empiezo a subir más despacio, no noto nada relacionado con el mal de altura, salvo algo de desorientación y algunos pensamientos extraños que aparecen y se van. Tras superar los 4000 metros, a las dos horas de haber empezado, hago una pequeña parada para hacer unas tomas con el video, por eso me esta empezando a atraer de verdad la montaña, cuanto más arriba se llega las vistas son cada vez mas espectaculares. La verdad es que me encuentro cansado, hecho un vistazo hacía arriba y veo el Hon Pass, mucho más cerca, por supuesto, pero aún así me da la impresión de que me queda bastante, además el último tramo me parece casi vertical. Me empiezo a echar para atrás, se esta haciendo tarde, pero continuo un poco, aunque a los pocos metros de continuar decido darme la vuelta. Me quedaba una hora o mas para llegar y luego teníamos que recorrer todo el camino de vuelta, sin duda se nos caería la noche encima, de todos modos me sentí feliz, había superado la cota de 4000 metros.


Mientras bajaba tuve una sorpresa, un grupo de Yaks blancos y negros, más grandes que vacas, con el mismo aspecto de docilidad. Silvia me esperaba abajo, apoyada en una piedra, trás un breve descanso comenzamos el camino de vuelta, el último tramo me resultó muy cansado, sobre todo para las rodillas y llegué francamente agotado a Karimabad, donde me esperaba la recompensa de una jugosa hamburguesa, la proxima vez llegaría al Hon Pass en dos etapas, casi dos mil metros de desnivel en ascenso en un día habían sido una dura prueba.
