![]() |
| |
Compartimos gran parte de nuestra estancia en Karimabad con los pilotos y Manzoor, el primer día, instalados en el hotel Garden Lodge regentado por nuestro amigo Bashir, conocimos a John, record mundial de altura en parapente (7.500 metros). John Silvester es un galés de 47 años, con una gran personalidad y mucho carisma. No tardamos en descubrir su faceta de héroe popular, Manzoor nos fue contando día a día cosas sobre él, llevaba 19 años viajando a Karimabad, incondicionalmente, no fallaba, en muchos de sus viajes había traído consigo otros pilotos; todas las gentes de ese pueblo y de los de alrededor le conocen y admiran, los niños corren a verle en cuanto aterriza en la playa del río Hunza o en los campos de maíz, realmente despierta en ellos una pasión admirable.
Este años había viajado con Tony, mucho más joven que él pero con bastante experiencia como piloto, nos reímos mucho con Tony, estaba quemado con las mujeres, acababa de salir de una relación con una portuguesa y guardaba un poco de rencor a la condición femenina, pero eso no evitó que se encandilara con más de una japonesa. Un mediodía me enseñó a jugar al backgamon en el Café de Hunza, mientras disfrutábamos él de un capuchino y yo de un zumo de albaricoque, ¡vaya vicio!, ya no pude dejarlo, y esa misma tarde enseñé a jugar a Rafa, ya estábamos enganchados los dos, tendríamos que comprar un tablero enseguida.
La primera semana la pasamos subiendo por las mañanas a Eagle Nest con ellos en el jeep, así fuímos conociendo más y más a Manzoor, conocido como Mountain Tiger, otro gran personaje de la región. Mientras los chicos se preparaban para volar nosotros nos tomábamos un refresco y preparábamos las cámaras para grabar el vuelo, pena de no tener la cámara de fotos. Por las tardes o si el tiempo no acompañaba pasábamos el tiempo sentados en su hotel, el Mulberry Hotel, jugando al backgamon, leyendo o conversando.
Llegó el momento de ir a Baltistán, teníamos una mezcla de pereza y de miedo, por ver como funcionaba el embrague y las marchas, pero todo fue bien. A la semana estábamos de vuelta con la intención de pasar otros diez días en Karimabad, antes de emprender el regreso a Islamabad y el viaje a India. Cuando llegamos Manzoor nos estaba esperando ansioso 'Bloody Spanish Couple' nos llamaba. Ese mismo día conocimos a otros dos pilotos: Douglas y Leo (o Leroy como le conocen muchos), ahora éramos seis en el jeep para subir a Eagle Nest.

