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La fauna del lugar nos tenía fascinados, el camping está en la jungla, durante el día los protagonistas eran los pájaros (uno parecido al carpintero con una cresta, otro con una especie de antifaz amarillo, las águilas, y los horribles cuervos), las ardillas y los insectos (avispas completamente amarillas, hormigas enormes y mosquitos a rayas), por las noches les tocaba el turno a los búhos y a los murciélagos. Una noche de monzón los árboles sintieron como decenas de vampiros o zorros voladores se colgaban de sus ramas, parecían monos, la envergadura de muchos de ellos superaba con creces un metro. Pero el rey de la fiesta apareció dos noches después y nos regaló su presencia dos noches seguidas, se trataba de un armadillo, de casi metro y medio de largo.
Algo que nos sacaba de la rutina eran las conversaciones con otros viajeros, así conocimos a una simpática pareja suiza que viajaba en jeep durante un año, en pocos días obtendrían el visado para China y se lanzarían al norte de Pakistán, les dimos algunos contactos y direcciones en las Áreas del Norte. Otra interesante conversación tuvo lugar con una entrañable familia francesa, formada por la pareja y dos hijos mellizos de seis años, niño y niña; venían de pasar casi un año entre India y Nepal, con ellos intercambiamos información y consejos, y quedamos en reunirnos de nuevo en Nepal este verano. Tampoco faltaron los italianos en moto, Francesco y Giacovo, con los que compartimos varios partidos, y nuestros queridos Nico y Roger, que tal como llegaron se fueron (ya tenían el visado para la India), con ellos quedamos en Lahore para cruzar juntos la frontera.
Os preguntaréis por qué en vez de quedarnos esperando en Islamabad no nos fuimos por ahí una semana, pues bien, una de las cosas importantes que teníamos que hacer era recibir una caja desde España. Como el envío que habíamos hecho en abril con Fedex había ido bien decidimos usar la misma compañía de nuevo, ¡en qué hora!, se convirtió en nuestra peor pesadilla esos días. El día 20 nos presentamos en las oficinas con la idea de recoger el paquete, en él venían documentos importantes como el nuevo Carnet de Passage y los nuevos carnets de conducir internacionales (que aún nadie nos ha solicitado), una batería y un adaptador nuevo para el portátil, algunos manjares (queso manchego, anchoas, aceitunas, café...) y algunas cosillas más. Cuál es nuestra sorpresa al ver que la caja no está allí, tras insistir un rato nos pasan con el responsable que muy sonriente nos dice que nuestra caja está retenida en Costums o Aduanas en el aeropuerto de Lahore, tenían una notificación escrita desde hace cinco días, pero a nadie se le había ocurrido contactarnos por teléfono o por email. Según el tipo sonriente teníamos que enviar una carta a aduanas comprometiéndonos a pagar las tasas, depués de mucho discutir sobre el anuncio de 72 HOURS - FEDEX y demás mentiras que venden estas compañías redactamos la carta. Esos días hubo muchas idas y venidas y muchos cabreos que no nos sirvieron de nada, los ... de aduanas nos exigieron un pago de 9.000 rupias (120-130 euros) si queríamos sacar la caja de allí (incluidas las tasas de almacenamiento de esos días, de coña), que suponía más o menos el valor del contenido, vamos, una auténtica vergüenza que aún me revuelve el estómago si lo pienso. Al final recogimos la caja una semana después, y porque fuimos muy pesados, y pagamos como idiotas, ¡qué remedio nos quedaba!