Como entre otros muchos países, un río conforma la frontera natural entre la provincia India de Utaranchal y Nepal, en el extremo suroccidental del país de los Himalayas. Un robusto puente separa ambos países, desde el lado indio se divisa una espesa jungla, cubierta de amenazadoras y espesas nubes, al monzón seguirá siendo nuestro compañero de viaje aún por un tiempo.

La frontera nepalí es cochambrosa, hacemos todo el papeleo en un par de improvisadas chozas, mientras la furgoneta nos espera entre barro y piedras, pero los trámites son muy correctos, no notamos corrupción alguna y hasta empezamos a notar la diferencia entre el carácter nepalí e hindú. Estamos en la provincia de Terai, la franja sur del país que limita con India, una región tropical, marcada por los interminables arrozales, otros campos de cultivo, ríos abundantes y caudalosos y la inhóspita y omnipresente jungla. Es otro mundo diferente a India, sólo llevamos recorridos varios kilómetros y ya encontramos sustanciales diferencias con el gigante vecino, diferencias maravillosas, por otro lado. En primer lugar el tráfico, apenas hay coches en Nepal y los que hay se aglutinan en Kathmandú, pero en nuestro paso por Terai apenas encontramos más que algún camión, algún autobús repleto de gente y alguno que otro en bicicleta, nada más, conducir vuelve a ser agradable, después del infierno en India, no hay gente, salvo las familias que vemos a nuestro paso, alojadas en las humildes casas de adobe. Paramos a comer en la carretera, junto a un prado, podríamos quedarnos a dormir aquí, en realidad hay cientos de lugares idílicos y solitarios para aparcar y pasar una agradable tarde, sin apenas gente....., nos damos cuenta de lo verdaderamente duro que se hace viajar en India. Pero la carretera es nuestra y decidimos avanzar kilómetros, quizá hasta llegar al parque nacional de Bardia. Pero primero saciamos la curiosidad de algunos locales, que se acercan a ver como filtramos agua, muy respetuosos, muy tranquilos, que bien. Continuamos camino hasta el puente que sirve de acceso al parque natural, pero está cerrado a partir de cierta hora y nos prohiben el paso, es un buen sitio para dormir, un tranquilo pueblecito, nos alejamos un poco hacia las afueras y aparcamos frente a una casa.

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