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Fuímos a dar a una de las orillas del lago a través de unos monumentales arcos, algunas mujeres lavaban la ropa en los ghats, al igual que lo hicieran en Varanasi. Frente al lago, en la orilla opuesta, veíamos las terrazas de algunos hoteles, fuera de nuestro presupuesto. En medio del lago estaba la isla donde se ubica el Hotel del Lago, el más lujoso de la ciudad, en este lugar se rodó "Octopussy", y encontraríamos numerosos hoteles que anunciaban que se podía ver la película de James Bond en sus salones. Desde aquí fuímos andando por la orilla hasta uno de los puentes que cruzaban a la otra orilla, había pequeños templos y gente rezando a nuestro paso. Desde la otra orilla e incluso desde el puente, las vistas de la ciudad eran espectaculares, por lo que nos quedamos un rato sentados y apurando las últimas horas de sol. No fue sencillo encontrar un hotel adecuado, los que daban a la orilla del lago eran demasiado caros, optamos por coger una correcta habitación en segunda linea.

A la mañana siguiente cogimos la habitación temprano y nos fuímos a hacer el turista, primero visitamos el templo, entrado por una entrada secundaria para bajar las escaleras principales después, estaba atestado de turistas fotografiando las esculturas grabadas en las paredes del templo.

Más tarde subimos la calle que iba a dar a la entrada del palacio, había dos tipos de entrada, la primera sólo te permitía visitar los alrededores del palacio, rodeándolo, la segunda, mucho más cara, te permitía acceder al interior y visitar los distintos museos, nosotros optamos por la primera. Una gran puerta daba acceso a otra serie de arcos que a su vez accedian a la fachada principal del palacio, que era enorme, estaba lleno de balcones de distinto tamaño, terrazas, escudos, etc, el estado era impecable. Accedimos a una serie de patios interiores a través de otra gran puerta hasta llegar a la parte trasera del castillo, desde aquí entramos a otro pequeño museo, al margen de los principales, estaba dejado y sucio, pero desde sus ventanales tuvimos unas buenas vistas del lago y del otro lado de la ciudad.

Disfrutaríamos de una buena siesta hasta la tarde, donde seguiríamos descubriendo la ciudad, llena de pequeños rincones entre las calles, en las esquinas.

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Hotel de Lujo en el lago