Cuatro fueron los personajes de esta obra: un bravo guerrero, Shiva disfrazado de guerrero, la diosa Parvati y el dios Shiva en su forma de deidad. Tras el proceso de maquillaje se ataviaron con pesados y aparatosos disfraces a juego con sus maquillajes.

Las representaciones que se muestran hoy en día suelen ser escenas cortas de dos o tres horas, comenzando con una explicación de lo que es el Kathakhali, y de la importancia de maquillaje y gestos. Tras la explicación hubo una demostración de la gesticulación por parte del actor que representaba al dios Shiva, fue, para nosotros, lo mejor de la obra, aún sin disfrazar y sólo con el maquillaje este artista nos enseñó como se dice en Kathakali 'enfadado', 'feliz', 'triste', 'amor', 'odio', 'desdén', 'envidia' y muchos otros sentimientos y emociones humanos. Algo que nos impresionó sobremanera fue cómo movía los ojos, era capaza de moverlos de un lado a otro de la órbita varias veces por segundo, indescriptible, el efecto era sorprendente, también lo era el control de los músculos de la frente y los mofletes. Además de estas demostraciones hizo unas pequeñas representaciones para introducirnos un poco más en el arte del Kathakhali, representó a una mujer cuidando a su bebé, y a una mujer enamorada. Esta demostración y la obra en sí fueron acompañadas por las explicaciones de otro artista que hacía las veces de narrador y de músico. Este hombre nos comentó más tarde que habían estado actuando en España, en Barcelona y en Albacete, de hecho al entrar en la sala vimos un cartel de un festival de Albacete en la pared, y es que este mundo es un pañuelo.

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