Mapa de Uttar Pradesh
 

Y llegaron nuevas visita, Ana y Marta que venían desde España para pasar con nosotros algo más de dos semanas recorriendo la provincia del Rajastan. Todo fue sincronizado, nosotros nos levantamos a las cuatro y media de la mañana y ellas a las seis al aeropuerto de Delhi, según el horario previsto.

Siempre es emocionante recibir visitas, no sólo por la nueva compañía, obviamente lo más importante, también por los suministros y pequeños regalos que nos llegan desde España. En esta ocasión nuestras particulares reinas magas nos trajeron una buena mercancía, piezas del coche que necesitábamos y que son imposibles de encontrar en India, una selecta variedad de productos culinarios de nuestra amada piel de toro extendida, comenzando por el indiscutible jamón serrano, un par de manchegos, algunas latas de anchoas del Cantábrico y aceite de oliva, que se puede conseguir en India, pero a precios astronómicos y nunca de buena calidad. Anota volvió a suministrarnos de películas, que nos acompañaran en muchas noches de furgoneta u hostales, una camiseta de los Goonies, que sospecho procede de alguna tienda Pop de Fuencarral o Chueca, cartas de amigos y un largo etcetera...., no podíamos querer más cosas....., bueno, otro par de manchegos no hubieran venido mal.

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La ciudad fantasma de Fathepur
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La bienvenida oficial a India para Ana y Marta consistió en una vaca paseando por el aeropuerto, un pequeño anticipo de lo que se irían encontrado en el camino. No perdimos tiempo, queríamos evitar los atascos de Delhi, que ya conocíamos de otras ocasiones, así que salimos lo más rápido posible hacia Agra, para que ellas visitaran el indiscutible Taj Mahal, íbamos a tiro hecho y volvimos al hostal Akbar Inn, en el que ya habíamos estado con Laura. Al llegar al hostal y tras una reparadora siesta en la que Ana y Marta cogieron algo de fuerzas fueron a visitar el monumento. Silvia se fue con ellas y yo ni salí del hotel, me quede jugueteando con la nueva cámara y leyendo el flamante libro de fotografía, también suministardo por nuestra más prolija mecenas, Anota.

Algo más tarde cenamos juntos en el hotel y nos acostamos pronto, había sido un largo día para todos, en especial para Ana y Marta, que entre el Jet Lag, el largo viaje y el tremendo choque cultural estaban agotadas.

Al día siguiente emprenderíamos camino hacia Rajastan, pero de camino visitaríamos una antigua capital del imperio Mogol, Fatephur Sikri, muy cercana a Agra. En la carretera, antes de acceder al recinto amurallado de la antigua ciudad, unos personajes nos intentaron cobrar no se que, una especia de peaje de entrada, no les hicimos ni caso, ya sabíamos de las picardías de esta gente en ocasiones. Aparcamos en la entrada principal de la Gran Mezquita, enseguida fuímos "asaltados" por niños y personas de dudosa reputación que nos ofrecían sus servicios como expertos guías, los "Hola, Hola Coca-cola" y "Mira, Mira Cachemira" nos retumbaban los oídos por doquier.