![]() |
| |
No podría decir con seguridad si me había hecho efecto el opio, pero digamos que en este momento si me sentí algo más ligero y me entró una sed voraz, estuvimos recogiendo alguna pluma de pavo real, que esperamos conservar hasta nuestra vuelta.
Continuamos la excursión bajo un calor seco, nos llevaron a un lago a observar pájaros de distintas especies, había cientos de ellos, pero demasiado lejos como para verlos con claridad, estuvimos conversando como pudimos con uno de los locales y continuamos camino hasta nuestra siguiente parada, un taller de alfarería, regentado ya por musulmanes, así que desde este momento ya no veríamos más a los Bishnoi, pese a que los panfletos que nos embaucasen en Jodhur mencionaban unicámente la visita a esta tribu del desierto.
Mientras avanzábamos por la estreche carretera vimos unos buitres gigantes que tomaban el sol, paramos para hacerles algunas fotos, sorprendentemente uno de ellos ni se inmuto cuando baje del jeep, así que me pude acercar apenas a un metro de donde estaba para hacerle fotos, ni se movía, me miraba un poco de reojo, vigilándome, pero nada más, pensé incluso que había sido puesto por el ayuntamiento, como parte de la excursión de los Bishnoi.
Llegamos al taller de alfarería, un chiringito enorme repleto de objetos de barro, animalitos, portavelas, etc..nos sentamos alrededor del torno del alfarero, que se dispuso a hacernos una demostración de como en tres minutos podía hacerse un jarrón decorado a partir de una masa amorfa de barro. Luego me tocó a mi modelar, me sentía como Demi Moore, guíadas mis manos por mi particular Patrick Swayze, había que ser delicado al apretar con las manos el barro, un poco de más presión de la cuenta y todo se deformaba, como así me ocurrió al principio, hasta que le pille el truco al asunto.
De lo que resto de la visita puede ser deducido, nos intentaron vender cosas, lógico, pero nosotros nos negamos educadamente, al fin y al cabo la excursión no nos había salido barata precisamente.
