Hace
apenas dos decadas un increible hallazgo en China llegaba a todos
los periódicos del mundo, unos campesinos hallaron uno de los
mayores yacimientos arqueológicos del mundo, el Ejército
de Guerreros de Terracota. Estos guerreros inmóviles,
de más de dos mil años de antigüedad, se cree que
protegen la tumba imperial de Qin Shi Huang y
que podría ser mucho más grande de lo que se cree en
la actualidad. Sólo un pequeño porcentaje de la zona
ha sido explorado, en las salas principales continuan los trabajos
de extracción y restauración de las estatuas de arqueros,
ballesteros, soldados de infantería y cuádrigas de caballos.